El Despertar del Silencio: Por qué dejé de estar disponible
Durante años, viví bajo la dictadura de la disponibilidad. Mi teléfono era una correa, mi agenda un territorio invadido y mi energía un recurso público. Creía, erróneamente, que ser "bueno" era sinónimo de estar siempre ahí. Pero un día, guiado por las sombras y luces de Carl Jung , comprendí una verdad que cambió mi existencia: cuando dejas de estar disponible, el mundo que te rodea se ve obligado a cambiar. La trampa de la utilidad Me di cuenta de que mi disponibilidad no era generosidad,...